Improvisar con ñ

Bitácora de una paciente con dolencia estática

Ricardo LomnitzImprovisar con ñ

A la memoria de la Doctora Zarata Asko.

Es con un enorme dolor en mi corazón que despido a una querida amiga. El pasado equinoccio de primavera la Asamblea Regional por el Ruido y la Estridencia (la A.R.R.E.) celebró su más reciente sesión en memoria de la Doctora Zarata Asko, psiquiatra y neuróloga a quien se le atribuye el descubrimiento del Síndrome de Lorea, coloquialmente denominado Dolencia Estática, y quien falleció padeciendo la misma condición que dedicó sus últimos años a estudiar.

La doctora y yo nos conocimos en un departamento ubicado en la esquina de Garibaldi y Mezquitán, cerca del parque El Refugio en Guadalajara. Era una sesión de la A.R.R.E., la presentación del Registro Interamericano de Substancias Sónicas (2025), si no mal recuerdo. A pesar de la diferencia de edad y el corto tiempo que nos conocimos, entablamos una profunda amistad al grado de que hoy me siento honrado de escribir esto, en parte como carta de cariño y despedida, en parte para dar difusión a sus investigaciones en un campo en el cual tal vez no sea tan conocida.

Originaria de la colonia Guerrero en la Ciudad de México (1975), creció con un ecléctico amor por la cumbia, el punk, escritores como Maples Arce, Roberto Bolaño y, en sus palabras, “todo aquello que tome control de mi cuerpo”. Si bien su trabajo académico es lo más reconocido de su vida, también vale la pena mencionar su enorme dedicación a la escritura libre, la poesía, y la mirmecología1, siendo esta última el objeto de un gran número de textos inéditos que quedaron a su nombre. Estudió medicina con especialidad en psiquiatría clínica en la UNAM y la maestría en neurociencias en la Universidad de Maguncia, Alemania, donde se centró en el estudio de casos de trastorno de despersonalización/desrealización (DPDR). Eventualmente, alrededor del 2010, decidió reubicarse en Guadalajara donde continuaría sus investigaciones auspiciada por UNP-Labs, una multinacional farmacéutica dedicada al desarrollo de tratamientos psiquiátricos.

El Síndrome de Lorea, enfermedad descubierta en sus años con UNP, es una condición degenerativa caracterizada por episodios de trance psicótico acompañado de espasmos, lapsos de glosolalia2, agnosia auditiva3, delirios de identidad y tendencias eróticas-autodestructivas. Recibe el nombre por el caso clínico de Lorea Flores, una D.J. y productora que deliraba con ser una matriz de parcheo de un sintetizador modular y quien, en sus lapsos de lucidez, describía en su bitácora la sensación de estar atravesada por una corriente eléctrica constante que engarrotaba sus articulaciones. Se desconoce con certeza el origen de esta condición, sin embargo la Dra. Asko teorizó que está vinculada a la exposición prolongada a frecuencias ultrasónicas-piscis.4

La progresión de la Dolencia Estática es compleja ya que los síntomas más evidentes decrecen con el tiempo. Se torna una patología silente en la que el delirio se infiltra en la cotidianidad. Primero, los episodios de espasmos y la glosolalia bajan su frecuencia, sin embargo una sutil agnosia auditiva empieza a presentarse a la par de un incremento en la líbido del paciente que encuentra su salida en laceraciones autoinflingidas. Paralelamente, el delirio empieza a interferir gradualmente en la propiocepción del paciente, continúan su cotidianidad progresivamente creyendo que son su delirio mientras se reduce su capacidad cognitiva para entender sonidos. Eventualmente y de forma súbita, toda expresión sonora que emiten se vuelve ininteligible y da paso a la última etapa de la condición.

Conocida como Periodo de Morfeo, la etapa final del Síndrome de Lorea se caracteriza por un sueño profundo en el que los pacientes entran manteniendo su boca abierta y emitiendo un sonido similar al ruido blanco. En este periodo, sin embargo, el paciente presenta una actividad cerebral muy similar a aquella de mantener una conversación compleja. Aunado a esto, se ha notado una relación entre la proximidad de pacientes en Periodo de Morfeo y un incremento en la actividad neuronal sincronizada entre pacientes. Cabe recalcar que nadie ha fallecido de Dolencia Estática per se; el cuerpo sigue funcionando, los pacientes se mantienen en el estado de sueño perpetuo emitiendo esta vociferación. La complicación viene, generalmente, del gasto económico de mantener al paciente en condiciones adecuadas.

Después de no habernos visto desde las fiestas decembrinas, el mes pasado la Doctora me invitó a tomar un café y me confesó de una manera bastante solemne su autodiagnóstico. Me comentó que se encontraba en un periodo de lucidez y que “aún poseía lenguaje inter-humano” para compartirme sus sensaciones, pero que poco a poco el ruido estaba siendo ella. Su delirio, me dijo, era que sentía ser-hormiguero-y-hormigas. Ser los túneles, las cavidades y los cuerpos que las recorren simultáneamente.

Mantuvo una sonrisa discreta pero genuina toda esa tarde. La sentía calmada, más como que se estaba despidiendo. Fuera de su diagnóstico hablamos de nada. Lo disfruté. Finalmente me dijo que le daba curiosidad saber qué era lo que seguía y lo que percibiría en el cuerpo. Me entregó una hoja manuscrita: era parte de la bitácora de Lorea Flores. Me dijo que todo estaría bien, que todos somos ruido.

Terminamos nuestro café, nos abrazamos y me fui a casa.

 

Fragmento de la bitácora de Lorea Flores:

Soy la máquina-que-produce-quimera.

Flujo de tipo “a” conectado al input uno (1).

Aprieto la garganta

estática retroalimentada

no-imágenes

no-signos

no-significantes

datos puros corriendo por mi cuerpo.

Devenir-ruido.

Los archivos indexados en mis órganos se liberan, se convierten en fluidos que recorren los poros de mi piel. Provocación de la asimetría corporal. La materia sónica emerge, se forma y colapsa inmediata y perpetuamente. Aprieto la garganta, quiero hablar pero no digo nada. Se tensa una mano, se derrite la otra y bailoteo con mis pies. Somos muchas. Emisor-receptor-feedback.

Nos hemos convertido en una mixer transductora de señales cognitivas.

Matriz de memoria colectiva.

Flujo de tipo “b” retroalimentado.

Input-output-input

no-input

output

Configuración de relaciones y flujos.

Reacción

Histeria

Historia

Liberación

colapso

no-tiempo.

Aprieto la garganta.

Vociferación es estática.

Soy la máquina-que-produce-quimera.

 

Por FF

 

1. Rama de la entomología dedicada al estudio científico de las hormigas.

2. Lenguaje aparentemente estructurado pero ininteligible, sin un significado específico en el idioma del hablante compuesto por palabras inventadas y secuencias rítmicas. Común en estados de trance o en ciertos cuadros psicopatológicos.

3. Trastorno neurológico caracterizado por la incapacidad de reconocer o interpretar sonidos.

4. Fenómeno acústico ocurrido en situaciones de alto decibelaje en el que patrones rítmicos complejos de frecuencias alrededor de 32 kHz se empieza a manifestar. Aún se desconoce las condiciones precisas que las propician.